Una de las primeras preguntas que hago a mis pacientes cuando llegan a sesión es: “¿Cómo duermes?”, muchas veces pareciera no tener relación con el motivo de consulta o con la psicología en general, pero dejame decirte que este es uno de los factores más importantes en tu estabilidad mental.
El momento de dormir es parte esencial del ciclo circadiano, este es el reloj interno que todos tenemos y este es el que guía todas las funciones de tu cuerpo (ciclos hormonales, estado de vigilia-sueño, control metabólico y digestivo, termoregulación, cognición, nivel de energía, estado emocional). Por lo mismo, cuando nosotros alteramos el sueño (como cuando decides desvelarte), desregula el ciclo y consigo, el resto de las funciones que este controla.
Probablemente te ha ocurrido, que un día te desvelas y al día siguiente estás “de malas” o irritable; Y esto no solo afecta tu estado del humor, sino también tus funciones cognitivas, es más difícil concentrarte, ser creativo o recordar cosas, esto no es mera casualidad, es parte de los efectos fisiológicos de la desregulación.
La atención en un sueño sano es esencial para que tu cerebro pueda funcionar correctamente y así encontrar una estabilidad mental.
Existen cuatro factores importantes que dictan la calidad de tu sueño:
- Cantidad: Este hace referencia a la cantidad de horas que duermes durante la noche. La mayoría de los humanos requerimos entre 7-9 hrs de sueño diario, varía entre personas. Si duermes 6 hrs o menos, es momento de buscar aumentar la cantidad de horas que duermes por la noche.
- Calidad: Este factor hace referencia a la continuidad del sueño (pocos despertares) y la correcta distribución de las etapas del sueño (Sueño ligero, sueño profundo y MOR). Probablemente te ha sucedido que aunque duermes 8 hrs te despiertas con la sensación de no haber descansado y es justamente porque la calidad de tu sueño no fue la ideal. Existen diferentes factores que alteran la calidad de tu sueño como lo es el alcohol, el momento en el comiste, el ejercicio físico, entre muchos otros. Lo importante es reconocer que lo que haces en el día afecta la calidad de tu sueño.
- Regularidad: Esta es la constancia en los horarios, por desgracia no es suficiente solo tener una buena cantidad de horas de sueño, sino que también exista regularidad en tus horarios (Incluyendo los fines de semana). Procura mantener tu horario lo más fijo posible (tanto tu horario para dormir como para despertar), este es el factor principal de movimiento en el ciclo circadiano (tu reloj interno) si tu mueves tu horario tu ciclo debe buscar reajustarse cada ocasión, pero si generas cambios cada día o cada dos días tu sistema no tiene tiempo para realizar esos ajustes y de ahí vienen los desbalances tambien en tu experiencia, como a que hora te da sueño o a que hora quisieras despertar.
- Cronotipo: Este es un factor dictado principalmente por tu genética. Si alguna vez has escuchado de las personas que son más productivas por las mañana y otras que son más productivas por la noche, están haciendo referencia a su cronotipo. Aunque este es un factor real genético que debemos conocer, no es tan fácil como solo decir “me gustan las mañanas” es necesario una evaluación simple para poder determinarlo. La idea es simple, adaptar tus horarios (de dormir, despertar y actividades) a tu cronotipo para así seguir tu reloj interno natural. Ejemplo, si eres una persona matutina e intentas dormir después de la medianoche todos los días probablemente te encontrarás despertando a las 6:30 am aún con sueño y con la sensación de no poder volver a dormir aún cuando te falten horas de sueño. (*Puedes leer el artículo “Conoce tu cronotipo” para identificar fácilmente el tuyo)
Es importante reconocer los factores que dictan un sueño sano para así poder hacer los cambios o movimientos necesarios para un correcto descanso. Muchas personas creen que tienen un trastorno del sueño o que el tema del sueño es simplemente difícil para ellos, pero en su mayoría el problema se encuentra en nuestras decisiones y actos. Por lo mismo, nosotros mismos podemos mejorar nuestro sueño con decisiones y actos.
Al leer los cuatro factores, cuestionate: ¿Cómo me encuentro en cada uno de ellos? ¿Qué podría hacer para mejorarlos? ¿Qué es lo que realmente he intentado para estabilizar mi sueño?.
Existen muchas cosas que podemos hacer para mejorar nuestra salud mental, pero cuidar de nuestro sueño es indispensable para alcanzarlo.


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