¿Qué es la orientación sexual?
La orientación sexual hace referencia a la atracción que una persona siente hacia otras, tanto en lo sexual como en lo afectivo.
[…] se hace referencia a las diferentes formas de expresar el afecto, erotismo, deseo, las prácticas amorosas y sexuales entre las personas; éstas no se limitan a las relaciones de pareja entre un hombre y una mujer, por lo que incluye la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad […] (Secretaria de Gobernación, 2016)
Las formas de orientación sexual, aparecen se la siguiente manera: las personas heterosexuales son aquellas que siente atracción por personas de otro género; en la homosexualidad se siente atracción por personas de su mismo género; una persona bisexual se siente atraída por más de un género y alguien asexual, por otro lado, puede no sentir atracción sexual, pero sí puede establecer vínculos afectivos profundos.
Freud (1905) sostuvo que la sexualidad humana es originalmente polimorfa. Es decir, en la infancia, el ser humano no tiene una orientación sexual determinada ni limitada a un solo objeto. La sociedad y la cultura van moldeando esa sexualidad hacia lo que se espera (por ejemplo, la heterosexualidad), pero el deseo puede tomar muchas formas.
La preferencia sexoafectiva se construye en la historia del sujeto, no hay una forma “normal” de deseo, sino múltiples formas válidas de amar y desear. El deseo humano es más complejo que las etiquetas: a veces contradictorio, cambiante y significativo.
Hablar de orientación sexual.
Hablar de orientación sexual permite una visión más completa e inclusiva de la diversidad humana. No todas las personas experimentan la atracción de la misma manera ni con la misma intensidad, aparece una amplitud de posibilidades.
Incluir términos como “orientación sexual” en nuestro vocabulario es un paso hacia un lenguaje más inclusivo, que refleje la complejidad y la diversidad de las experiencias humanas. También es una forma de validar identidades y experiencias que tradicionalmente han sido ignoradas o malinterpretadas.
Además, hablar sobre este tema visibiliza la realidad de nuestra época, viendo desde otra perspectiva aquello históricamente ha sido invisibilizado o patologizado. Lo cual permite romper estereotipos sobre cómo “deberían” ser las relaciones, promoviendo relaciones más sanas y respetuosas.
Algunas recomendaciones
Es completamente normal que una persona no tenga claridad sobre su orientación sexual, especialmente si está en un proceso de autoconocimiento o creciendo en un entorno con poca información o apertura sobre el tema. Aquí tienes algunos consejos útiles y empáticos para alguien que se encuentra en esa búsqueda:
Toma tiempo
Descubrir tu preferencia sexoafectiva no es algo que se tenga que resolver de inmediato. Es un proceso personal y único, que puede tomar tiempo. No hay prisa ni una “respuesta correcta” que tengas que encontrar rápido, cada quien tiene su propio ritmo, está bien no tenerlo claro aún.
Infórmate
Leer sobre las diferentes orientaciones y experiencias sexoafectivas puede ayudarte a identificarte o, al menos, a entender mejor lo que estás sintiendo. La información no te etiqueta, pero puede darte herramientas para entenderte mejor.
Habla con alguien de confianza
Conversar con alguien o buscar la experiencia de otros que ya ha pasado por un proceso similar puede ayudarte a ordenar tus ideas. Puede ser un amigo o amiga, un familiar a quien le tengas confianza, una persona que te inspira o incluso un profesional de la salud mental. Hablar no te obliga a definirte, pero puede ayudarte a sentirte acompañado, acompañada o acompañade en este proceso de autodescubrimiento.
Explora lo que sientes, no lo que “deberías” sentir
Trata de observar tus emociones, tus vínculos, tus intereses románticos y sexuales con honestidad. ¿Con quién te sientes cómodo o cómoda? ¿Quién te atrae? ¿Con quién te imaginas compartiendo afecto o intimidad? No te limites por expectativas sociales. Lo que sientes es válido.
Evita presionarte para etiquetarte
Las etiquetas pueden ser útiles para algunas personas, pero no son obligatorias. Si no te identificas claramente con una orientación en particular, también está bien. Puedes simplemente decir: “Todavía estoy explorando” o “No lo tengo claro”. Y eso es completamente válido.
Cuida de ti emocionalmente
Si estás en un entorno que no es seguro o no sientes confianza, no tienes que compartir tus dudas o tu proceso con todo el mundo. Protégete primero y busca espacios seguros donde puedas expresarte sin miedo al juicio. Tu bienestar emocional es prioridad.
Busca apoyo profesional si lo necesitas
Una psicóloga o psicólogo puede ser un gran aliado en este proceso. Te puede ayudar a entender tus emociones sin presión ni juicio, brindando un espacio seguro. El psicólogo o psicóloga acompaña al sujeto a poner en palabras su deseo, sin corregir, sin etiquetas ni normativas.
Recuerda: eres valioso como eres
No necesitas definirte para tener valor. Lo que importa es cómo te sientes contigo mismo (a). Estás bien tal como eres, en cualquier etapa del camino. Es tener paciencia para comprenderte a ti mismo (a).
La orientación sexual es un concepto clave para comprender la diversidad en las formas de amar, desear y vincularse emocionalmente. A través del respeto, la educación y la empatía, podemos construir una sociedad más inclusiva, donde todas las personas puedan vivir su afectividad de manera libre y segura.
No se elige la orientación; se descubre, se transita, se habita.
Referencias
Freud, S (1905). Tres ensayos de la teoría sexual. Obras completas (Tomo VII), Amorrortu editores.
Secretaría de Gobernación (2016). ¿Qué es la orientación sexual? https://www.gob.mx/segob/articulos/que-es-la-orientacion-sexual


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