Sufrimos más con lo que imaginamos que con lo que en realidad sucede.
El desarrollo humano es un proceso integral y continuo que abarca el crecimiento físico, emocional, cognitivo, social, moral y espiritual de las personas a lo largo de su vida. En este proceso se busca mejorar la calidad de vida, fortalecer las capacidades individuales y promover la autorrealización, permitiendo que cada persona viva con mayor bienestar, libertad y sentido. Influenciado por factores como la familia, la educación, la cultura y el entorno social, el desarrollo humano no solo implica cambios internos, sino también la capacidad de interactuar de forma positiva con los demás y contribuir a la sociedad.
Entonces ¿Qué es sobrepensar?
Se define a los pensamientos intrusivos como “imágenes o ideas inesperadas que surgen sin esfuerzo consciente”. en donde es importante aclarar que estos no constituyen un diagnóstico en sí mismos, sino a síntomas frecuentes en diversos trastornos y afecciones a la salud mental esto según Stuart Sadler (2023), psicólogo clínico.
¿Cómo aparecen y cuál es su desarrollo?
Es importante decir que son muchas las formas en que se pueden ver estos pensamientos en las personas y como afectan su día a día es decir, desde cómo se presentan, como el cuerpo y la persona los pueden expresar, resolver, ignorar e incluso lo pueden volver parte de sí, en el momento en que normalizan la acción y creer que está bien y en algún punto definirlo como funcional, así mismo es importante mencionar que esto puede traer repercusiones a nivel físico pues dentro de lo más común se encuentra la presencia de aumento o disminución del apetito, alteración del ciclo del sueño, en diferentes momentos del día es común que la persona esté de manera física, en un entorno de personas, estas pueden estar haciendo cualquier actividad como el tener una conversación común y en el momento de que se le solicita su opinión o intervención su atención, captación de la información y pensamiento está completamente fuera de sí y no sabe qué responder o cómo reaccionar pues la mente está concentrada en estos pensamientos intrusivos sobre una o más situaciones que pueda estar atravesando o simplemente imaginando.
Algunas otras acciones se pueden observar ya en casos más extremos en los cuales representan algún tipo de daño de manera física al cuerpo, pero no se observa como tal, ya que se interpreta como una manía la cual al hacerse de manera constante se puede encontrar cierto grado de satisfacción, bienestar, calma o placer, estas suelen ser conductas obsesivas, como morderse las uñas, arrancarse el cabello, pellizcarse o rechinar dientes, una más es repetir de forma constante y rápida algún movimiento con alguna extremidad del cuerpo esto es visto generalmente cuando la persona está sentada, acostada o que no tiene que hacer algún tipo de esfuerzo físico. Entre muchas otras, destacando así que estas acciones se realizan de forma involuntaria y muchas veces se pierde un control o conciencia de la situación.
Es importante mencionar que muchas de estas conductas son detectadas más rápidamente por el entorno que nos rodea pues son quienes pueden observar esta alteración o manera diferente de actuar por lo que no es de forma inmediata que la persona que esta pasando por la citación se de cuenta de manera rápida y lo considere un problema o algo que deba de atender.
¿Cómo afectan y de qué manera puedo trabajarlos?
Bien esto puede suceder desde algún momento de vida estresante, con mucha presión social, algún tipo de relación que se tenga ya sea sentimental, familiar o laboral y esta conlleve a algún estado de ánimo que sea difícil de manejar, en algunos casos si es que llegó a su fin por alguna razón, pero también suelen aparecer estos pensamientos cuando abordamos temas sobre límites y si por alguna razón no es fácil de terminarla y es complejo de procesar, donde y cuando se tienen que tomar algún tipo de decisiones y esto genera algún tipo de emoción, con ello es cuando se comienzan a generar e imaginar escenarios catastróficos, pesimistas y en la mayoría de los casos acompañado de sentimientos que generan cierto grado de tristeza, culpa o estancamiento, entre muchos más.
Sin embargo a lo largo del tiempo y la vida misma en más de una ocasión aparecen diferentes circunstancias que nos pueden generar algún tipo o estado de crisis en psicología, una crisis se define como un estado temporal de desequilibrio emocional en el que la persona se ve desbordada por una situación que supera sus recursos habituales de afrontamiento. De esta manera es que nuestra mente en ocasiones de forma automática e inconsciente comienza a crear, imaginar, pensar, asumir y en el caso más extremista dar dar por hecho situaciones, sentimientos o acciones displacenteras que nos generan algún tipo de emoción en su mayoría pueden ser angustiante, molesto, triste o frustrante, en algunos casos provoca algún sentimiento de vacío que únicamente lleno si mi cabeza está constantemente generando algún tipo de pensamiento. Por ello, aunque estas pueden ser dolorosas y desconcertantes, siempre representan oportunidades para el crecimiento, la transformación personal, aprender a gestionar nuestras emociones y pensamientos.
Cuando todo lo que estoy pensando es real o solamente lo estoy exagerando y esto me está generando ya un conflicto. Es decir aprender y permitirnos evaluar el verdadero origen y desarrollo de nuestros pensamientos y cómo recuperar nuestra energía y tener un equilibrio que se ha perdido debido tener una sobrecarga de pensamientos que nos afectó, mortifico, preocupo e incluso causó algún tipo de daño en nuestra salud mental.
Se entiende que es un proceso por el cual se hace una análisis en donde podemos identificar el cómo podemos manejar, disminuir o evitar sobrepensar, más aún cuando ya tengo muchas afectaciones en mi vida cotidiana, y ya he podido percibirlo como algo que no me permite ser funcional en mi día a día.
- Si bien el primer paso es acudir a iniciar un proceso terapéutico en donde se te brindarán técnicas y herramientas que permitan ir reduciendo pero también comprendiendo lo que sucede en el entorno y cómo manejarlo esto tendrá que ver con la autorregulación, autoconcepto, estructura de creencias y valores, comunicación, gestión de emociones, tolerancia a la frustración o incertidumbre, relaciones personales, ciclos depresivos, patrones o comportamientos obsesivos , entre muchos más, que todo tiene una explicación y una solución a las necesidades que se tengan o demande el paciente.
- Posterior a esto durante el desarrollo y cumplimiento de cada sesión habrá tareas y recomendaciones que el terapeuta brinda, con el objetivo de que todo el trabajo abordado en sesión se ponga en práctica fuera de sesión es decir en su vida cotidiana.
- El paciente tendrá la capacidad de análisis, movilidad y adaptación a los cambios que crea pertinente en su día a día y cómo esto muestra una mejora significativa con sus pensamientos, toma de decisiones, sentimientos y entorno que lo rodea.
- Es importante mencionar que con el paso del tiempo y las sesiones, muchas ocasiones los cambios son notorios y eso para los terapeutas resuelta una muestra de que las tareas están siendo trabajadas, sin embargo también es notorio cuando el paciente no muestra una mejora o sencillamente se observa un estancamiento en donde no hay ningún tipo de movidas hacia el cambio, por lo que en muchas ocasiones al presenciar esto el teraputa buscará opciones alternas que puedan ayudar al paciente y así mismo el paciente si existió algún tipo de inconformidad o siempre mente le fue muy difícil, tendrá la opción de intentarlo de manera diferente.
- Finalmente se habla de una alta del proceso terapéutico cuando el paciente recupera su funcionalidad o control de muchas cosas que en su vida representante un reto o batalla perdida, y ahora todo esto que aprendió se ha vuelto parte de su rutina, que ciertas cosas aprendidas pero que han sido adaptadas le resultan más fácil y sencillo de aplicar, decir, evitar e incluso eliminado.
Sabías además que…
La neurociencia del desarrollo ha confirmado que sobrepensar no son solo procesos emocionales y cerebrales, sino que dejan huellas en los circuitos neuronales. Por lo que la plasticidad cerebral; que es la capacidad de cambiar y adaptarse a nuevas experiencias para crear nuevos aprendizajes, permite que estas huellas sean oportunidades de transformación positiva si se manejan con recursos adecuados como el autocuidado, la terapia o el acompañamiento afectivo. Finalmente, las crisis psicopatológicas aparecen dentro del contexto de trastornos mentales, como un brote psicótico, un ataque de pánico o una crisis depresiva grave. Este tipo de crisis requiere intervención clínica especializada.
En conclusión, el hecho de sobrepensar son experiencias humanas inevitables, sin embargo el modo en cómo las gestionamos al punto de normalizar y que con esto empeore la situación es necesario buscar acompañamiento y trabajar con aquellas recomendaciones Y tareas que se desarrollan en el proceso para asi aprender a hacer una gestión de pensamientos pasiva con el proceso y esto permite transformar el dolor y carga de pensamientos en una oportunidad de aprendizaje y fortalecimiento personal.
Referencias
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- Roberts, A. R. (2005). Crisis Intervention Handbook: Assessment, Treatment, and Research (3rd ed.). Oxford University Press.
- Aguilar, A. (2006). Psicología de la crisis y de la emergencia. Madrid: Pirámide.
- American Psychological Association. (2020). Publication Manual of the American Psychological Association (7th ed.).
- Vásquez, C. & Hervás, G. (2010). Psicología positiva y afrontamiento: recursos personales para afrontar la adversidad. Papeles del Psicólogo, 31(1), 12–26.
- Blakemore, S. J. (2018). Inventing Ourselves: The Secret Life of the Teenage Brain. PublicAffairs.
- Goleman, D. (2006). La inteligencia social: La nueva ciencia de las relaciones humanas. Editorial Kairós.
- McEwen, B. S. (2007). Physiology and neurobiology of stress and adaptation: Central role of the brain. Physiological Reviews, 87(3), 873–904.


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