Autoerotismo
El autoerotismo ha sido una de las prácticas sexuales más incomprendidas a lo largo de la historia, cargada de tabúes y estigmas culturales. Sin embargo, desde varias perspectivas, se reconoce hoy como una expresión legítima y enriquecedora de la sexualidad humana. El autoerotismo es la práctica de experimentar placer sexual a través de la estimulación del propio cuerpo. A menudo se asocia con la masturbación, pero el autoerotismo abarca una gama más amplia de experiencias sensoriales, fantasías y exploración personal que no necesariamente culminan en el orgasmo.
Este artículo propone una mirada para comprender el autoerotismo no solo como acto físico, sino como práctica de libertad, autoconocimiento y subjetivación.
Pequeña perspectiva filosófica
Filósofos como Michel Foucault analizaron cómo las sociedades han regulado los discursos sobre el cuerpo y el placer. En “La voluntad de saber” (2002), Foucault explora cómo el poder se manifiesta en la sexualidad, incluyendo en el autoerotismo puesto que han sido históricamente silenciadas por representar una forma de placer no normativo.
En una lectura foucaultiana, el autoerotismo podría leerse como un acto ético y estético, donde el individuo “trabaja sobre sí” y se convierte en artesano de su propia experiencia corporal. Así, el placer no es impuesto ni reprimido, sino autoexplorado, elegido y vivido con conciencia.
En este sentido, el autoerotismo puede entenderse como un acto de afirmación de sí mismo, donde el sujeto no solo siente placer, sino que hay una presencia de sí en el momento, aparece el reconocimiento de su cuerpo y de lo que siente. Es una práctica compleja y profundamente humana, donde aparece la curiosidad, el deseo, el cuerpo y la conciencia. Al brindarle otro sentido al autoerotismo, no solo se promueve la salud sexual, sino también una relación más libre y responsable con uno mismo.
Un acto natural y saludable
El explorar la sexualidad, se ha convertido en un tabú. Pareciera que hay otros que controlan lo que debemos sentir, cuando sentirlo y con quien. En el caso de explorarse a sí mismo, la sociedad lo ha hecho ver como algo “malo” algo que no debe hacerse, trayendo así la culpa. Sin embargo, el autoerotismo trae una serie de aportaciones positivas en el cuerpo y en la mente.
Entre sus beneficios, destacan:
- Reducción del estrés y la ansiedad
- Mejora del sueño
- Conocimiento del propio cuerpo y preferencias sexuales
- Mejora de la autoestima y la autoimagen corporal
- Prevención de disfunciones sexuales
- Estimulación del sistema inmune y liberación de hormonas como endorfinas y dopamina
- Conoces cómo te gusta, donde hay más placer y el ritmo que prefieres.
Autoerotismo en distintas etapas de la vida
El autoerotismo no es exclusivo de una edad o género, aparece desde la adolescencia hasta la vejez, las personas pueden vivir esta práctica de forma distinta y adaptada a sus necesidades, experiencias o limitaciones físicas.
- En la adolescencia
En esta etapa es una forma de descubrimiento y educación sexual. Permite explorar sensaciones nuevas y construir una relación sana con la sexualidad. La adolescencia es una fase crucial del desarrollo psicosocial, caracterizada por intensos cambios hormonales, cognitivos, emocionales y sociales. En este contexto, el autoerotismo aparece como una vía privilegiada de exploración del cuerpo, del deseo y de la identidad sexual. Es una práctica que permite a los adolescentes familiarizarse con su anatomía, reconocer sensaciones placenteras y establecer una relación íntima consigo mismos, fuera de la presión social o del juicio externo.
El autoerotismo en la adolescencia no es solo una práctica sexual, sino también un acto de búsqueda identitaria, de experimentación emocional y de subjetivación corporal. Cuando se vive sin culpa ni castigo, puede convertirse en una herramienta poderosa de autoconocimiento, de regulación emocional y de desarrollo ético del deseo.
Reconocerlo, nombrarlo y acompañarlo desde el diálogo abierto y el respeto es una tarea crucial para familias, educadores, clínicos y comunidades. En una etapa marcada por la vulnerabilidad, el autoerotismo puede ser también una forma de cuidarse a uno mismo.
- En la adultez
Con el paso del tiempo, el cuerpo adulto atraviesa transformaciones por la rutina, preocupaciones distintas, entre otras más, el autoerotismo puede convertirse en una herramienta de reconexión corporal, de aceptación y de actualización del propio deseo.
Puede servir como herramienta para mejorar la intimidad en pareja, resolver tensiones o simplemente para disfrutar del placer personal sin culpa. En la adultez, el autoerotismo permite mantener el deseo vivo, adaptado a nuevas sensibilidades, ritmos y formas de placer.
- En la vejez
El autoerotismo en la vejez es un tema importante pero a menudo invisibilizado debido a tabúes sociales y culturales en torno a la sexualidad en la tercera edad, se atribuye la sexualidad a la juventud, haciendo parecer que en la vejez desaparece. Sin embargo, la sexualidad —incluido el autoerotismo o la masturbación— es una dimensión humana que puede mantenerse activa durante toda la vida, incluyendo en la vejez.
Reconocer y hablar del erotismo en la vejez es necesario para erradicar la representación negativa en torno a esta etapa, para así, transitar hacia una visión compleja que visibilice este componente como un derecho y como parte esencial del bienestar integral para un envejecimiento saludable (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, 2021)
Una invitación al autoconocimiento
Hablar de autoerotismo es hablar de libertad, respeto y bienestar. Es momento de dejar atrás los prejuicios y empezar a ver esta práctica como lo que es: una forma válida y enriquecedora de vivir la sexualidad desde el respeto hacia uno mismo.
El cuerpo autoerótico es un cuerpo desobediente. No trabaja, no reproduce, no se somete. Se da placer a sí mismo. En un mundo donde el cuerpo es controlado (por la productividad, la estética, la moral, la medicina), el autoerotismo es un acto que dice:
“Este cuerpo me pertenece, y lo habito como deseo.”
References
Foucault, M. (2002). Historia de la sexualidad (U. Guiñazú, M. Soler, & T. Segovia, Trans.). Siglo Veintiuno Editores.
Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores. (23 de noviembre de 2021). Erotismo en la vejez. Gobierno de México. Recuperado de https://www.gob.mx/inapam/articulos/erotismo-en-la-vejez?idiom=es


Add a Comment